Africando: sonidos en movimiento

Por M. Emilia Sganga

La música no se queda quieta, va de un extremo al otro, y en esos viajes se transforma.
Caso paradójico el de la salsa, que el imaginario colectivo asociará inmediatamente con un origen cubano, cosa que no podrá negarse aunque sí completarse.
La más directa influencia de la salsa, es la música cubana de mediados del Siglo XX, podemos definirla como una interacción de ritmos tales como el son, la rumba, el danzón, el mambo, la trova, la guajira, la guaracha, y podemos continuar la lista…
Lo cierto es que antes de la Revolución cubana, en 1959 y del bloqueo comercial en 1962, Cuba era un fuerte mercado musical, pero las consecuencias de ambos hechos históricos terminaron trasladando esta fuerza musical hacia Nueva York, y aquí entra la influencia de ritmos puertorriqueños como la bomba y la plena. Es durante estos años que Nueva York se convierte en un centro de convergencia cultural, ambas tradiciones (puertorriqueñas y cubanas) se convirtieron en las mayores audiencias de estos diferentes ritmos.
Paralelamente, tanto en Senegal como en sus vecinos de Guinea y Malí, buscaban la independencia del régimen colonial y sus vínculos con la Cuba castrista favorecieron el ya incipiente interés por los estilos cubanos.
Para mediados de los ´60 y principios de los ´70, reconocidos nombres de la música africana, interpretaban variados estilos latinos.
Es entre estas fusiones, entradas y salidas, donde aparecen los nombres del productor senegalés Ibrahim Sylla (Côte d'Ivoire) y de Boncana Maiga (arreglista de Fania All Star), quienes hacia fines de los ´70 comienzan a fusionar ritmos africanos con estilos y géneros latinos.
Nace así, a principios de los ´90, el proyecto “Africando”, que inicialmente contó con la participación de Pape Seck , Nicholas Menheim y Medoune Diallo, las letras varían entre el español, el wolof, el mandingo y el francés y los ritmos se hacen cargo de estilos caribeños y africanos, pero producidos desde Nueva York. Graban dos discos con esta formación: “Africando” (1993) y “Sabador” (1994)
El fallecimiento de Pape Seck en 1995, da entrada al vocalista Gnonnas Pedro (nacido en Cotonú, Benín) y a Ronnie Baro de la Orquesta Brodway. Con estos músicos, Africando produce cuatro nuevos discos: “Gombo Salsa” (1996), “El mejor” (1998), “Baloba” (1998) y “Trovador” (2000)
A fines del año 2000, Africando cuenta con nuevas participaciones de gran importancia como Tabu Ley Rochereau, Koffi Olomide, Salif Keita, Sekouba Bambino, Amadou Balaké y Thione Seck, lo que llevará a la modificación del propio nombre del proyecto, que pasaría a ser desde ese momento “Africando All Stars” y que tuvo como resultado la grabación del disco “Mandalí” (2000). Con estas modificaciones, el grupo pasar a ser una especie de “calesita” de artistas, contando con la participación de músicos invitados para cada ocasión y para canciones específicas. Producto de este movimiento son los discos “Betece” (2000) y “Martinha” (2003). Siendo, este último trabajo, el que marcará la vuelta a su nombre originario: “Africando”, y en el que participan cantantes como Ismaël Lô de Senegal, Nyboma y King Kester Emeneya.
El fallecimiento de Gnonnas Pedro en agosto de 2005, deja un gran vacío en el grupo. En ese mismo año Gnonnas había grabado su última canción: “Ketukuba”, que dará nombre al disco lanzado en el 2006, y que se convertirá en una especie de homenaje al artista.
El recorrido deja en claro que la salsa es un movimiento que logró sintetizar tradiciones hispánicas, amerindias y africanas, fenómeno que se profundizó desde la década del ´60, y que se concentró principalmente en Cuba, Puerto Rico y en los Barrios latinos de Nueva York, para expandirse por el mundo.



1 comentario:

Sevda Dere dijo...

hola como estan ?si quiere viajar a turquia conocer este paiz?guia de estambul