Sabores Clandestinos - Australia

Por Hernán Navarro

La variedad de la cocina australiana es una constante. El extenso territorio repleto de llanuras y costas de más de 35 mil kilómetros convierte esta isla gigante en una indiscutible atracción gastronómica.
El mar y los ríos aportan diferentes tipos de pescados y mariscos, entre los que se destacan el Kingfish, el Barramundi, el cangrejo de Spanner, el langostino de Western King, la ostra del Pacífico, la gamba de Crystal Bay, el abulón y el yabbies.

En el tiempo en que los traslados eran dificultosos y la refrigeración imposible, era necesario encontrarle, a un territorio tan prolongado, una forma eficaz de mantener los alimentos en buen estado por un tiempo prolongado. Es por eso que hoy la carne salada y sobre todo las conservas mantienen todavía un lugar destacado dentro de las costumbres culinarias de Australia. Ejemplos de esto es el gran consumo de chutney y pickles.
A causa del predominio británico, en Oceanía los pasteles abundan (por ejemplo la Pavlova) y las carnes asadas al horno o a la parrilla acompañadas siempre por tres vegetales diferentes (meat and three veg) también. Otro producto tradicional de estas tierras y con fuerte impronta europea es el Cabanossi, un embutido de carne de ternera y cerdo con sabor ahumado, similar a la salchicha. A su vez, el pastel de carne es la receta principal en Australia.
Si bien sus primeras influencias fueron las inglesas, los gustos asiáticos como las cocciones agridulces y bien especiadas aportaron mucho, principalmente provenientes de China, Malasia, Vietnam y Tailandia. Claro que las costumbres de los pueblos nativos también hicieron lo suyo.
Su cocina aborigen, denominada bush Tucker, tiene para las ideas occidentales un carácter poco convencional, sobre todo en los tipos de carnes: la de canguro, cocodrilo y emú, incluyendo, aunque en menor medida, la de camello y búfalo. No obstante, sobresalen las carnes de vaca y cordero acercadas por los europeos en el siglo XVIII.
Cabe destacar que los canguros son más de 50 millones y desde hace poco menos de diez años se permitió cazar hasta siete millones al año (antes, la ley admitía hasta cinco). No existen criaderos para estos mamíferos debido a que su comportamiento no lo permitiría. El prestigio del emú (animal similar al ñandú) cada vez es más tenido en cuenta porque la calidad de su carne es extraordinaria: de bajo contenido graso, mucho hierro y buen sabor si se la expone poco tiempo al fuego. El cocodrilo es menos accesible económicamente, de elaboración más compleja pero de una calidad apreciable.
Los vinos australianos –es el quinto país productor en el mundo- como el Syrah y el Chardonnay son de gran calidad.

Torta Pavlova


- 2 cucharadas de harina de maíz;
- 4 claras de huevo;
- ¾ de taza de azúcar impalpable;
- 1 cucharadita de esencia de vainilla;
- 1 pizca de vinagre;
- 1 ¼ de crema batida sin azúcar;
- 250 gramos de frutillas troceadas;
- aceite.
1) Aceitar una bandeja rectangular, taparla con papel manteca y espolvorear el harina de maíz.
2) Montar las claras con el azúcar hasta que se disuelva bien el azúcar. Añadir la vainilla y el vinagre y batir.
3) Extender la masa en la bandeja y llevar al horno bajo previamente calentado. Cocinar poco más de una hora hasta que esté firme y dorada.
4) Dejar enfriar en el horno con la puerta entreabierta. Colocar la crema sobre el merengue ya frío. Decorar con las frutillas.

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