1º Premio en la 20ª Bienal de Radio México






Sin salvavidas lograr salir a flote del naufragio por nuestros propios medios, con nuestros propios fines.
La resistencia a partir de desacelerar la historia, la implosión de las formas caducas para la germinación de aquello que está por venir. La raíz desde abajo se multiplica como rizoma expandido. Sin mapa. El mundo que queremos tiene que nacer de nuevo.
Chispas que encienden en medio de la tempestad hasta conformar la llama. Calor que nos da resguardo. Refugio que somos nosotros mismos con el otro oxigenando las pequeñas llamas. Fuegos que agrietan el cemento, el asfalto. El muro que parece sólido e impenetrable a primera vista ya no puede disimular los intersticios ante la mirada atenta. Anomalía que no puede integrarse en el sistema del cual se desprende, disfunción que descalibra los engranajes de la maquinaria entera sabiendo que lo imposible ahora es otro mundo posible. 
Junto a los “des” y a los “post” como afirmaciones y postas en el camino que se vislumbra en la neblina surgen los “re”. Repeticiones en espiral que no pasan dos veces por el mismo punto. Reterritorialización, reinvidicación, recuperación y reapropiación. No se trata de volver a lo que fue antes de lo que es, sino de nacer el nuevo rumbo desde un nuevo punto. Una fisura insalvable que se extiende a cada paso y deja entrever lo imposible. 
Cuando los prefijos pierdan sentido ante el nacimiento de sustantivos inéditos y significativos, los términos serán más bien comienzos del mundo por parir. Haciendo audible lo imposible, Sonidos Clandestinos, se escucha.

1 comentario:

TANLIBRE dijo...

es increíble lo que logran chicos! Gracias por compartir.