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Video Clandestino (El Charango)

Un pequeño resumen de la historia del Charango en la región de Perú, Bolivia y sobre todo en Argentina hecho video.

Casos y Letras: Luis Nieto y La Hora del Charango

Por M. Emilia Sganga

Nacido en Sicuani, uno de los 8 distritos de la Provincia de Canchis, ubicada en el Departamento de Cusco. Luis Nieto fue un poeta de la llamada generación del 40, su obra se basa en la problemática social de su pueblo, prestándole mayor atención a la cultura popular cusqueña.
Luis Nieto ha dedicado varias de sus poesías al charango, como instrumento que condensa una identidad y busca legitimidad. Vivió las épocas más florecientes del charango en Cusco, cuando junto al programa radial La hora del Charango, el instrumento comenzó a tomar vigor y a formar parte de la bohemia intelectual que frecuentaba aquel programa. En la poesía Biografía de mi charango (escrita en 1942), le dedica unos versos al fundador de aquel programa radial, Humberto Vidal.


BIOGRAFIA DE MI CHARANGO
Dedicado a Humberto Vidal
(Cusco 1942)


Tu vida comienza con un disparo
al corazón de la guitarra
que se deshizo en lágrimas…

Pobre guitarra de pena!
Desde entonces, ella camina
de los brazos de un sollozo,
toda vestida de llanto.
Charango, charango cholo;
naciste de la herida de un canto
a la orilla misma de la queja
Una flor de sangre
te mira desde el polvo
y una paloma llora entre tus manos…

No sé por qué, pero siempre te persigue
el viento de las guitarras
hasta llegar la quena
que te crece en el alma
Vestido con tu poncho de canciones
envuelto con tu bufanda de auroras
y de trinos,

todo llovido de pájaros,
te has ido en aventura a las punas más altas.

Allí comenzó la historia de tus hazañas.
Borracho de waynos,
bebiendo a tragos largos el cañazo de tus penas;
Te hiciste forajido cazador de sollozos.
Desde la cumbre de un grito,
te pusiste a merodear
el rebaño de miradas de las cholas bonitas.
Galopando en el lomo de un silbido,
agitando al aire libre tu chullo dominguero
quemaste el cielo serrano con el arco iris
de tu waraka de siete colores.
Oh, Charango, charango cholo
Camorrista y jaranero:
un día cualquiera a la hora del alba,
te hiciste bandolero de puna brava.

Como se estremeció bajo el cuchillo de tu risa
el sembrado de jilgueros
que nacía en le corazón de las cholitas
Cuando te veían venir de lejos,
de tan lejos
los gorriones que cantaban en los ojos de capulíes de tu Antucacha,
se morían de golpe al borde de las lágrimas…
Cuántas veces sobre tu pecho de golondrina
te vi degollar las palomas cautivas de sus senos,
bajo un cielo de waynos
en tanto que un río herido de torcazas
descendía al corazón agónico de las guitarras.
Desde entonces charango,
mordido por una jauría de recuerdos,
vas caminando por una floresta de disparos,
mientras el alarido de las kantutas
te acoge como un incendio entre las manos.
Luis Nieto


La Hora del charango fue un programa radial creado por Humberto Vidal en 1937, desde el que se convocaba a poetas, artistas, historiadores, músicos y conjuntos folklóricos a participar en presentaciones desde la explanada mayor de la Plaza de Armas del Cusco.
La creación de este espacio radial es recordado como una de las transformaciones culturales más importantes de Cusco en esa época, dado que contribuyó a la revaloración y difusión de la menospreciada tradición andina, relacionada con las poblaciones de origen campesino y urbano popular. Y así poco a poco el charango comienza a penetrar en ámbitos de los cuales antes había sido violentamente excluido.
La música del charango estaba asociada, tanto para los artistas e intelectuales cuzqueños, al amor a la tierra, a la herencia cultural y a una rebeldía contra el orden social establecido, buscando una identificación con la mayoría andina conocida como “chola”. El charango comienza a oírse en los cancioneros contestatarios de las mayorías explotadas.
La hora del charango se convierte así en el espacio donde el instrumento se difunde, dando lugar a la entrada de la música popular andina en nuevos espacios y territorios.


El Charango

Pasados del charango

El charango es la evolución del cordófono. Éste es un instrumento de cuerda que tuvo su auge en el siglo XVI y fue llevado al continente americano por los colonizadores españoles. Es decir que los instrumentos de cuerda no eran conocidos por los americanos pero esto cambió con la colonización hispana. Los cordófonos fueron imitados y reinventados por los americanos que, inclusive, contaron con el aporte de los españoles, y con el paso del tiempo, el instrumento fue evolucionando hacia lo que el charango es hoy.
Su vigencia reside en América del Sur luego de haber tenido una trayectoria significativa en el altiplano de Bolivia y Perú. A partir de la segunda mitad del siglo XX comienza a divulgarse fuertemente la música folklórica que brinda el charango hasta llegar en 1960 a desplegarse por Argentina y Chile.
Un impulso que tuvo la popularización del charango fue la prohibición de este instrumento por parte de la dictadura chilena en 1973. Este hecho ocasionó una fuerte protesta de los músicos generando mayor difusión al instrumento y a la música andina.
A partir de entonces, el charango comienza su viaje, a través de giras por Europa, Estados Unidos y Japón de la manos de músicos y grupos como Jorge Milchberg, los hermanos Arguedas, Ernesto Cavour, Los Jairas, Eddy Navía, entre otros.
El charango fue creciendo de tal modo que en 1973, en La Paz, Bolivia, nace la Sociedad Boliviana del Charango que cada dos años organiza un Congreso donde se lleva a cabo un encuentro entre distintos charanguistas del mundo.

¿Cómo es el instrumento?

El charango se parece a una pequeña guitarra cuyo tamaño ronda los 60 cm. de largo. Tiene cinco pares de cuerdas y hay una vasta variedad debido a sus formas, tamaños, afinaciones, cantidad de cuerdas, tipo de madera o según sea el grupo cultural, o la propia evolución del instrumento. Por eso existen distintos tipos de charangos: charango ayacuchano, charango diablo, walaycho, palta charango, charango ayquileño, maulincho, ron roco, charango kirki, sonko charango, etc.
En la cabeza del charango se encuentra el clavijero con 10 clavijas que permiten sostener o tensar las cuerdas. Luego de la cabeza se encuentra una tablilla o diapasón que une el clavijero con la caja acústica del instrumento. En la diapasón pueden observarse cerca de 17 barras de metal muy finas denominadas trastes. Estas sirven para organizar los intervalos de las escalas musicales.
Las cajas acústicas pueden ser de varios tipos de madera pero tradicionalmente estaba hecha con el caparazón de un quirquincho (animal como el armadillo que vive en zonas áridas como Oruro, Potosí y Cuzco) pero dejó de utilizarse por peligro a su próxima extinción. Este caparazón sirve para hacer de caja de resonancia.
Al prohibirse la comercialización del caparazón, comenzó a usarse la madera ahuecada que puede o no estar adornada con tallados artesanos.

El charango en acción

Uno de los ritmos claves ejecutados con Charango es el Huayno. El Huayno es considerado el baile principal de los Andes peruanos y bolivianos aunque este estilo no quedó afincado en un solo lugar, sino que también llegó a Argentina y Chile, por un lado, y a Ecuador por otro. Las características danzarias son de pareja suelta y ya existía con anterioridad a la conquista. Sin embargo, hay una diferencia entre el Huayno mestizo actual y el Wayno indígena antiguo. En cada zona andina, el Huayno tiene variaciones determinadas en lo musical y también en cuanto a lo danzario.
Si la zona de Potosí es una de las supuestas cunas del charango, se puede decir que el Huayno potosino tiene sus características personales, por ejemplo el ritmo que es un ritmo más atresillado. Los timbres de las voces femeninas y masculinas son muy particulares y cantan en dúo con arreglos de voces armonizados. El registro de las mujeres suele ser muy agudo, cantando mayoritariamente en voz de cabeza. Se dice que el Huayno es K’alampeado cuando el charango matiza de este modo “Atresillado” y mas repicado. El Huayno de Potosí calampeado también se denomina localmente como Zapateado.
Las zonas argentinas donde más influencia tiene el charango son aquellas abarcadas por las provincias de Salta y Jujuy llegando también a Tucumán. La mayor parte de la música mestiza del norte argentino se ejecuta con charango. Y uno de los estilos obligados a la hora de hablar de esta música es el Huayno pero además es posible escuchar en el folklore argentino al charango interpretando bailecitos y cuecas norteñas.
El caso del Huayno merece especial atención, ya que así como en Bolivia existen diversos estilos como el Huayno potosino, en Perú se hallan particulares ramificaciones como el Huayno ayacuchano. Cuando se habla del Huayno argentino, uno se refiere al carnavalito. De hecho, uno de los Huaynos más difundidos en el folklore argentino es el Humauaqueño, que precisamente es considerado uno de los típicos carnavalitos.
Ecuador también posee ritmos andinos particulares. El Sanjuanito es el ritmo más popular del norte de Ecuador y el que más se ha internacionalizado. Su fórmula rítmica repetitiva hace que los danzantes y músicos entren casi en trance.
Si de artistas del mundo andino hay que hablar –y sí hay que hablar- es posible encontrar diversos charanguistas de renombre que han colaborado con su talento a difundir el encanto de este instrumento. Así es que encontramos a Justino Alvarado y Julio Benavente en Perú, Agustín Alonso, Alberto Arteaga, Mauro Nuñez, Wiliams Centellas y Celestino Campos en Bolivia, Jaime Torres, Jorge Milchberg, Rolando Goldman, en Argentina, Hector Soto o Freddy Torrealba en Chile, entre muchos otros.

El Dato:

El 23 de septiembre del 2007, el Instituto Nacional de Cultura de Perú declaró como Patrimonio Cultural al charango por tratarse de un instrumento con trascendencia en la música peruana.