Mostrando entradas con la etiqueta Magreb. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Magreb. Mostrar todas las entradas

Sabores Clandestinos (Magreb)

Por Nelson Wejkin

Gracias a la ubicación geográfica, cerca del mar y fértiles valles, el paso de la ocupación francesa e italiana, la cocina del Magreb es una de las más originales y ricas del continente africano. Platos como el cous-cous, pastillias, baklawas y tajines nos sorprenden por sus aromas y sabores.

Tajine de pescado:

1 kg. De mero en postas
2 cebollas
3 dientes de ajo
2 cucharadas de extracto de tomate
1 cucharadita de comino
1 cucharada de sal
Jugo de 1 limón
1 cucharadita de pimienta negra
Ramitas de perejil o menta
Aceite de oliva
Agua

Mezclar la sal, comino y pimienta, frotar las postas del pescado y reservar.
Poner el aceite en una olla, una vez caliente rehogar las cebollas y ajo picado, cuando estén tiernas agregar el puré de tomates y el agua, dejar hervir 20 minutos. Agregar las postas del pescado y dejar cocinar 20 minutos más. Si hace falta, agregar más sal y pimienta. Servir caliente con cous cous o arroz blanco.

Casos y Cosas (Magreb )

Los “Siete Walíes”
Por Estefanía Abamonte

La historia oficial nos cuenta que la islamización del Norte de África fue el resultado de una larga conquista árabe. Mientras que Egipto y la península ibérica fueron sometidas en tres años, Irán en cuatro, Siria en seis, y en cada ocasión bastaron una o dos batallas sucesivas, en el Magreb fue preciso más de medio siglo (del 647 al 710) para concretar la dominación islámica. Los árabes se enfrentaron a los ejércitos bizantinos y también a las tribus beréberes aferradas a sus usos y costumbres. Esta diversidad de adversarios explica en cierto punto las dificultades que encontraron para dominar la zona.
Sin embargo, nos llega de la mano de a tradición sufí, casi la única versión que se da popularmente al fenómeno de la islamización del Magreb. Los protagonistas de esta historia son siete hombres del clan regraga, una de las tribus de Essaouira, una ciudad portuaria Marroquí. Estos hombres fueron calificados como íntimos de Allah, adoptando el nombre de “Walíes”.
Según dicha leyenda, los siete hombres habrían viajado Medio Oriente, en la época del Profeta Muhammad. Al llegar habrían oído hablar de la aparición en Arabia de alguien que pretendía ser un mensajero de Allah. Atraídos, acudieron a Medina, conocida también como “Ciudad Luminosa”, donde surgiría la primera comunidad musulmana. Ya en la ciudad, fueron por la noche a la casa de Muhammad. Salió a recibirlos Fátima, la hija del Profeta, y dirigiéndose a ella en beréber, le preguntaron por su padre. Fátima le comunicó a Muhammad que en la puerta se encontraban siete hombres que hablaban la lengua más extraña que había escuchado jamás. Muhammad los recibió y debatió con ellos en su lengua. Esos siete hombres regresaron, ya musulmanes, al Magreb, difundieron el Islam por la región a la que pertenecían y derrocaron al rey judío que los gobernaba. Cada año, en primavera, recorrían el país para cerciorarse de que el Islam seguía vigente.
Actualmente, las fiestas sufis rememoran este hecho, y miles de personas, a lo largo de cuarenta días, visitan las tumbas de cuarenta y cuatro walíes, repartidas por los alrededores de Essaouira. Esto demuestra que, en la mentalidad de los pueblos, los walíes son los verdaderos agentes de los acontecimientos islámicos, moviéndose en un universo fabuloso. Considerados sabios, visionarios, locos, y hasta guerreros y soberbios, los walíes son los protagonistas de gran cantidad de relatos, que pretenden ser mucho más que cuentos.

Instrumentos Clandestinos (El Bendir)

Por Mario Efron

El bendir es un antiguo membranófono muy presente en toda la región del Magreb especialmente en Marruecos donde se usa en ceremonias religiosas y festividades. Se trata de una especie de pandero de entre 40 y 60 centímetros de diámetro con un parche de cuero de cabra, fijado en uno de sus lados. Este membranófono pertenece al grupo de los tambores de marco, estos son instrumentos donde el cuerpo de madera no funciona como resonador sino que simplemente sujeta el parche manteniéndolo tenso.
Del lado de adentro, pegada al cuero, lleva una bordona formada por tres o más cuerdas de tripa que cruzan el instrumento en todo su diámetro. En algunos casos se reemplaza la tripa por cuerdas de nylon. En un sector del marco tiene un agujero que sirve para sujetar el instrumento colocando en él el dedo pulgar de la mano izquierda. El resto de los dedos van apoyados sobre el parche y también se usan para tocar. La otra mano queda libre.
El parche del bendir es muy fino, sólo mide unas pocas décimas de milímetro. Para sujetarlo al marco lo más común es que el cuero esté pegado aunque también puede estar clavado con chinches. Existen métodos más modernos de sujeción del parche que consisten en un sistema de herrajes de metal (parecidos a los que se usan en los redoblantes de la batería) con un sistema de llaves para variar la tensión del parche. Como en todos los membranófonos, antes de montar el parche de cuero sobre el instrumento deberemos sumergirlo en agua unas horas para que se ponga flexible, luego se coloca pegamento en el marco y se pone el cuero encima. Para que mantenga la tensión se ata con hilo. Una vez que está seco y el parche quedo bien fijo y tenso el hilo se puede sacar.
Este instrumento tiene una amplia riqueza tímbrica, según me comentó el percusionista Gabriel Ostertag existen tres sonidos básicos: uno grave, identificado con la sílaba Dum que se toca golpeando el borde del bendir solamente con los dedos de la mano derecha, uno agudo identificado con la sílaba Tak que también se toca con los dedos en el borde del bendir pero en este caso se dejan apoyados sobre el parche. Y otro, también agudo pero mucho más cargado de armónicos, que se produce percutiendo el parche solo con las yema de los dedos sobre el borde del instrumento.
Podríamos decir que existen dos técnicas para tocar, una tradicional y una moderna. La técnica moderna utiliza muchas más variantes sonoras que se logran tocando con toda la palma, chasqueando los dedos en el borde del instrumento, frotando el parche, etc.

La música y las mujeres en el Magreb

Por Hernán Navarro

Al Azifet -Las virtuosas-, es el primer grupo del mundo árabe formado exclusivamente por mujeres; una orquesta tunecina creada en 1992 por una de las artistas más reconocidas de Túnez: Amina Srarfi, hija del prestigioso músico Kaddour Srafi.
Este conjunto combina instrumentos orientales y occidentales con influencias de la música clásica tunecina como el malouf tradicional, sonidos de Oriente Medio como el mouachah y cadencias españolas de Andalucía. A su vez, reproduce viejas canciones típicas del flamenco, la rumba, el tango y el vals.
Sus actuaciones fueron viajando por todo el planeta, incluyendo la Ópera del Cairo, el Instituto del Mundo Árabe en París, la Academia Real de Música en Londres, la Sede de la ONU en Nueva York, el Museo de las Mujeres en Washington y el Festival de Jarash en Jordania. Además, la orquesta se presentó en España, Suecia, Alemania, Italia, Corea del Sur y China.
Amina es profesora de música directora de orquesta de Al Azifet. A su vez, fue nombrada Primer Premio de Violín y actualmente lleva adelante un conservatorio de de música y baile que lleva el nombre de su padre. Desde 1997, organiza en Túnez un festival llamado “Música al femenino”, donde actúan distintos grupos adyacentes al Mediterráneo. Muchos de estos conjuntos son formados exclusivamente para la ocasión.



Marruecos, un paseo, una historia, mucha música

Por M. Emilia Sganga

El país de Marruecos, forma parte de la región conocida como el Magreb. Localizado al norte de África, con salida marítima tanto al Mediterráneo como al Océano Atlántico.
Les proponemos un breve paseo por esta región, conocer algunos de sus rasgos históricos, sus conformaciones culturales y algunas de sus referencias musicales.
Debemos destacar que Marruecos se convierte en una especie de colonia compartida entre Francia y España en 1930, de lo anterior se desprende la aparición de fuertes resistencias sociales hacia esta dominación no sólo económica sino también cultural y social.
Esta colonización trajo “modernas” autopistas, redes de ferrocarriles, tierras cultivadas, quedando claro el interés comercial que existía en estos desarrollos. Prueba de lo anterior es la ruina a la que fue sometida la artesanía autóctona, que provocó violentos desplazamientos, sumando la despreocupación total en la situación educativa de la región y en el desarrollo de viviendas.
Tras no pocos conflictos políticos y sociales, Marruecos recupera su independencia de Francia y España el 2 de marzo de 1956. Durante los siguientes diez años, poco a poco, las tierras pertenecientes a los colonos pasan a ser propiedad de terratenientes marroquíes (lo que denota una nueva dependencia, ya no de Francia sino al interior mismo del país). Paralelamente se genera un fuerte impulso hacia la educación, la formación profesional, y los estudios universitarios e intelectuales. En este proceso y hacia fines de 1962 se aprueba la Constitución marroquí.
Hecho este breve (y escueto) recorrido histórico, nos centraremos ahora en uno de los estilos musicales fuertemente arraigado en la zona sur del país. Nos referimos al gnaoua, una mezcla de cantos sagrados árabes a los que son incorporados ritmos africanos provenientes de Senegal, Malí y Guinea. Uno de los grupos que se destaca en este estilo es Nass Marrakech, que ha alcanzado gran repercusión en Francia (y aquí es necesario tener en cuenta el comienzo de este artículo donde hacíamos referencia a la colonización francesa de Marruecos).
El grupo Nass Marrakech, fue fundado en 1991 como una forma de reinterpretar y actualizar la memoria de los "gnawa", es decir, de aquellos antiguas pueblos esclavos e inmigrantes procedentes del África Sub-Sahariana que fueron llevados al Magreb por los árabes durante la Edad Media.

Quienes fundaron originalmente Nass Marrakech fueron: Moulay M'Hamed Ennaji "Sheriff", mandolinista y laudista, especialista en música popular y Andalusí, interesado particularmente en ese entonces en la música gnawa; y por Abdeljalil Kodssi, cantante de origen gnawa.
Su primer disco se lanza en el año 2000, bajo el título “Tamiz”, donde investigan la cultura gnawa, retomando textos originales, y al mismo tiempo rescribiendo sobre las rítmicas tradicionales sus propios textos y sonidos donde temas como el racismo, la necesidad de paz y el la búsqueda del equilibrio ecológico son los principales ejes de sus contenidos. Este primer disco, se graba junto a la participación de Javier Mas y Jordi Rallo.
Continúan su trabajo discográfico, lanzando en el 2001 su segundo disco titulado “Bounderbala”. En él participa el pianista cubano Omar Sosa y el flautista y saxofonista español Jorge Pardo que aportan sus propios lenguajes y gramáticas a los textos abiertos por la propuesta de Nass Marrakech.
Intentamos así ir desde lo general a lo particular, partir de contextos históricos para desentrañar creaciones colectivas y artísticas, para quedarnos un rato en un relato, en una memoria. En este caso en la recreación de los pueblos gnawa, en su resignificación desde una propuesta musical que retoma sus discursos para recontextualizarlos en un tiempo distinto, creando nuevamente un código común en el que reflexionar.

La unión de Magreb, la península del poniente

Por Cinthia Schwarzman
"Adelanto del vivo"

Es una región ubicada en el norte de África integrada desde 1989 por Marruecos, Túnez, Argelia, Mauritania, Sahara occidental y Libia. En total tienen una superficie de 6 millones de km2.
Los limites geográficos de Magreb están delimitados por el Mar Mediterráneo al norte, el Océano Atlántico al Oeste y el desierto de Sahara al Sur.
Son alrededor de 87 millones de habitantes, según el ultimo informe de censos, pero todos ellos hablan el mismo idioma. Cuando llegaron los árabes en el siglo VII la población se convierte al Islam y empieza una proceso lingüístico y cultural de arabización; aunque a lo largo de los años Magreb tuvo varias tribus migratorias que dejaron vestigios de sus diferentes culturas.
Por eso también las lenguas que se hablan son diferentes, actualmente la mayor parte habla Tamazight y otros francés. También se habla árabe, la lengua oficial de la unión, pero tiene diferencias con el árabe oriental y a su vez distintos dialectos que se utilizan mas en las zonas alejadas a als grandes ciudades.
Por último con respecto a la religión, el Islam Sunita es practicado pro el 99 por ciento de los habitantes, aunque también quedan algunas colonias judías o cristianas divididas entre los cinco países.