Mostrando entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas

Así sonó la semana de las leyendas

Todo aquello que merece ser contado por siempre trasciende el tiempo en forma de leyenda. Leyendo lo que se escucha, escuchando lo que se lee, de generación en generación, de pueblo a pueblo, la identidad se construye también mediante ejemplos que marcan ritmos.
Como la música, la leyenda narra el entramado de cada colectivo, se entrelaza en una relato más allá del tiempo y del espacio. Se cuenta y se canta la historia de los pueblos que resisten. La leyenda pasa entre cada unx, resonando en los corazones de quienes la escuchan, haciendo oír lo ecos ancestrales que nos preservan del olvido. ¡Oídos atentos! Sonidos Clandestinos, despega...

Estos son los discos que sonaron en la hoja de ruta de las leyendas
Residuo Sólido “Trashumancia” (Colombia)
Lara Bello “Sikame”( España)
Oumou Sangaré “Mogoya” (Mali)
Rafiki Jazz “Har dam sahara” (Senegal, India e Israel)

Para volver a escuchar la ruta de las leyendas hace click acá
PARTE I
PARTE II



Así sonó la semana de los globos

Volar, desplazarse, mirar a la distancia para ver de más cerca. Los globos representan la fantasía humana de trascender la gravedad, el peso de los cuerpos, el peso del espacio que ata y  fatiga la imaginación. Sonidos Clandestinos despegó con la hoja de ruta de los globos hacia un universo compuesto de relatos de hombres y mujeres que imaginaron a partir de una invención, un modo de alterar nuestra forma de entender el tiempo y el espacio. De los globos nace la fantasía del viaje a través del mundo, y de aquél viaje, nuestra visión que ayudó a conformar la aldea global que hoy habitamos. Todo este delirio volador, estuvo acompañado de grandes artistas que hacen audible lo imposible:

Estos son los discos que sonaron en la hoja de ruta de los globos
Bozá nueva gaita "Rumor de gaita" COLOMBIA
Elemoto "Beautiful world" NAMIBIA
Vasco Ribeiro Casais “Omiri” PORTUGAL

Para volver a escuchar la ruta hace click acá
PARTE I
PARTE II

Así sonó la semana del Buen Vivir

Durante la primera semana de agosto, Sonidos Clandestinos transitó por los mundos del “Buen vivir”, un modo de habitar la naturaleza, entendiendola como consciencia compartida del tejidos que somos, como un sujeto y no como un objeto al que debemos explotar.
El buen vivir como decisión, de ser y estar en plenitud con el mundo interno y externo.
“Sumak Kawsay” (en quechua), “ Sumac Qamaña” (en aimará), “Sumac Causai” (en la Cultura Kichwa Amazónica)“Ñande Reko” (en la cultura guaraní ) hacen referencia a expresiones que construyen y sostienen la cosmovisión ancestral e integral de la vida.
Estos son los discos que nos acompañaron en la ruta del Buen Vivir:
Magin Diaz "El orisha de la rosa" COLOMBIA
Katarina Malikova ESLOVAQUIA
Meklit “When the people move, the music moves too” ETIOPIA/USA
Galia Benhali “Mw soul” TUNEZ

Acá te dejamos los link para que puedas volver a escuchar
PARTE I


Totó La Momposina visita la Argentina

Anticipando su visita a Buenos Aires el 6 de diciembre Nicolás Falcoff entrevistó a Totó La Momposina .
Aquí un adelanto de lo que podrás escuchar próximamente en Sonidos Clandestinos.

Intrumentos Clandestinos - La flauta de millo

Por Mario Efron

Siempre me resultó muy interesante detenerme a observar los instrumentos musicales colombianos. Al conocerlos un poco más a fondo vamos descubriendo cómo los distintos grupos culturales que se encuentran en el país han hecho un aporte a la música, no sólo desde lo rítmico y lo melódico, sino también desde lo tímbrico. Así es que en un conjunto de música tradicional colombiana pueden convivir instrumentos pertenecientes a los pueblos originarios, instrumentos europeos y africanos, aportando cada uno de ellos su timbre característico y conformando una resultante sonora que todos ya reconocemos como típicamente colombiana.

Casos y Letras: Meira Delmar

Por M. Emilia Sganga

El mar y sus movimientos, el agua y su fluir, la contemplación, la soledad, el amor y la ausencia. Recurrencias en las letras, en la poesía que viene desde Barranquilla para dejarnos naufragando en un ritmo lleno de matices.

Sabores Clandestinos - Colombia

Colombia es un país atractivo desde la cultura y por donde se lo mire; y su cocina no es una excepción. Su diversidad climática y geográfica impide que se pueda hablar de una gastronomía homogénea, esto se debe a la gran sabana sumada a las interminables cadenas montañosas y costas extensas que entregan sus faunas y frutos abundantes de indudable calidad.

Casos y Letras: Rodrigo Lira

Por M. Emilia Sganga


Dudar del lenguaje, exagerar sus puntos débiles, hacerlo estallar y jugar con él. Es una de las formas con la que el poeta chileno Rodrigo Lira logró intervenir en lo social, en una realidad de la que también duda, con la que se enoja, que niega y que a la vez construye desde lo imposible.

Casos y Letras: Jairo Guzmán

Por M. Emilia Sganga

Retomar lo festivo como aquello que invierte lo cotidiano, el carnaval como un estado lúdico, como una representación de la vida desde el juego. Vivir el espacio, apropiárselo, generar un nuevo lenguaje, disfrutar de lo absurdo y poner de cabeza lo establecido.

Entrevistas Clandetinas - Sidestepper

A finales de la década del 90 se firmó la agrupación Sidestepper donde la fusión entre los ritmos del caribe y la electrónica es lo característico.

Especial Festival de Otoño

Puerto Candelaria
Colombia
"Cumbia Rebelde"


Casos y Letras: Biófilo Panclasta (Vicente Rojas Lizcano)

Por M. Emilia Sganga

Habitarlo todo, recorrer sin instalarse y conocer en el andar. Esta frase podría sintetizar la vida de Biófilo Panclasta o Vicente Rojas Lizcano. Quien ya desde su nombre y su apodo nos inicia en las contradicciones y en el permanente movimiento. Al hablar de Vicente Rojas Lizcano, es necesario abandonar cualquier referencia espacial fija. Si bien nació en Colombia y siempre regresó a su país de origen, su vida transcurre alrededor del mundo, recorrió más de cincuenta países y otras tantas cárceles que lamentablemente conoció dada su actividad política en épocas de profunda conflictividad social. Como sabemos ante un poder siempre existe resistencia. Resistencia que Biófolo Panclasta construyó desde su militancia anarquista.

Flauta Yapurutú

Por Magali Schwartzman
Son flautas Curripaco (pueblo indígena que habita en las cuencas de los ríos Isana y del Guainía, así como del bajo Inírida y el alto Orinoco en el departamento colombiano de Guainía, el estado venezolano de Amazonas y en el Aliary y São Gabriel da Cachoeira, estado de Amazonas (Brasil)).
Son de gran tamaño y pertenece a los aerófonos de trompetas. Son construidas por ancianos y se utilizan cañas de Yagrumo (árbol representativo de la zona intertropical americana), una tiene que ser macho y otra hembra, ésta última debe ser más pequeña que la caña macho. Para la elaboración de las flautas, se necesita que las cañas tengan una altura de 5 metros.
El interior de las cañas debe ser limpiado cuidadosamente y un extremo de la flauta es cerrado herméticamente, del otro lado se construye un bisel con hojas de palma y un canal de insuflación de cera de abeja.
Las flautas Yapurutu se tocan en pareja y se les paga con maní. No posee agujeros, y esto hace que sus sonidos suenan armónicos, naturales, y se suceden en forma ascendente según aumenta la presión de la columna de aire.
El pueblo Guarequena guarda sus flautas debajo del agua, en la morada de los espíritus y permanecen hasta que se reinicia el ciclo ritual donde dejan escuchar su mágico sonido.
Este instrumento está asociado con lugares, días y horarios, simboliza a determinados animales, colores, temperaturas y olores. Cada flauta, según el sonido que produzca, lleva un determinado mensaje que se refiere a normas sociales. Durante las ceremonias, cuando se tocan las flautas se combinan varios elementos; bailes, cantos, luces, esto hace que influyan sobre las visiones y ofrece a los chamanes la ocasión de orquestar todas las sensaciones con el fin de obtener ciertos estados mentales y psicológicos.
Las flautas Yapurutu constituyen un medio de control social, el mensaje que traslada expresa un código de normas y valores que se encuentran las creencias religiosas y rituales.

Bomba Estéreo

Por M. Emilia Sganga

BOMBA ESTÉREO es un grupo colombiano que fusiona la música electrónica, el reggae y el rap con música de su país como la cumbia y la champeta.

Esta banda se inicio en el 2005, en Bogotá, como un proyecto de música electrónica a cargo de Simón Mejía en voz, anteriormente había integrado los grupos Charconautas y AM 770, y D.j. Fresh. Editararon así, su primer álbum “Volumen 1”. Su primer corte fue “Huepaje” donde se incluyó la voz de Liliana Saumet, coautora de las letras de Bomba Estéreo. Luego se transformó en un cuarteto al lado de Kike Egurrola en la batería y Julián Salazar en guitarra y Diego Cadavid en percusión.

El grupo ha trascendido las fronteras de Colombia con presentaciones en Europa (Roskilde), Brasil, Japón y Nueva York, Estados Unidos. Además compartieron escenario con grandes artistas como Calle 13, La 33, Cocquibtown, Tres Dueños, entre otros.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen. En 2008, lanzaron su segundo CD “Estalla” un álbum que está compuesto por 12 canciones donde la percusión, la guitarra y la voz de Saumet, juega con las bases electro que están en cabeza de Simón Mejía, logrando una exposición variada, fiestera y potente. Lo acompaña un lenguaje urbano, callejero y directo, las posturas aluden a las mentiras del Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, manifiestan explícitamente el deseo sexual en canciones como “Cosita Rica” y critican a las niñas plásticas como lo hacen en “Niña Rica”:

“…Papeleria de primera material de exportación

Estás en lista con toda la con toda la vista en la última edición de Vogue (…)

Pobre sociedad hecha de portada beben lo que pueden y no comen nada…”

La gira promocional de "Estalla Sur Tour 2010" comenzó en el Reino Unido en 2008,

pasando por Brasil en el 2009 y el festival SXSW 09 en Austin, Texas.

El show en vivo se caracteriza por el acoplamiento entre sonidos electrónicos con músicos en vivo y proyección de video.

En la actualidad, Bomba Estéreo es una de las agrupaciones más importantes de la nueva música colombiana, es el máximo exponente de la cumbia sicodélica.

De un lado al otro: Bomba Estéreo

Por M. Emilia Sganga

De un extremo al otro, el sonido viaja y se convierte en movimiento. La creación de lo sólido en el mismo aire, el estéreo y la bomba. El estruendo, lo sorpresivo y al mismo tiempo lo contundente y exacto.

Bomba estéreo propone.

Si existe un punto donde comenzar a contar esta historia es en la misma formación del grupo colombiano A.M. 770. Proyecto en el que participaban D.j Fresh, Simón Mejía, Diego Cadavid, Javier Fonseca, allá por el año 2003. El tiempo pasó y para el 2006 un nuevo nombre se les hizo presente, en este punto es donde nace Bomba Estéreo, año en el cual Mejía continua trabajando solo y crea el primer álbum, “Vol.1”. En ese disco ya participaba, en la canción “Huepaje”, Liliana Saumet, antigua vocalista de ¨Mister Gomes en Bombay¨, quien hoy es la voz principal del grupo.

Definen sus creaciones como “Cumbia psicodélica”, y algo de eso hay. Pero también aparecen contribuciones por el lado del hip hop, la champeta, y el bullerrengue. La psicodelia aparece por el lado de la euforia, y la prolongación de los sonidos. Los instrumentos percusivos y los sintetizadores se amalgaman en la búsqueda de lo sólido.

En Septiembre de 2008 editan el álbum “Estalla”, por los sellos Polen y Nacional Records, y así comienzan a viajar presentándose en Brasil y EEUU. Sus integrantes Simòn Mejìa, Liliana Samuet, Diego Cadavid (Percusión), Kike Egurrola (Batería) y Julian Salazar (Guitarra), combinan en vìvo sus ritmos con imágenes de diferentes regiones colombianas, ciudades, retratos cotidianos, texturas y colores. Y en sus recorridas por los escenarios han tocado junto a grupos como Calle 13, La 33, Tres Dueños de Venezuela y Chocquibtown.

Y hacen mover la cabeza y quedarse escuchando, la propuesta está hecha y el sonido los acompaña. La voz de Liliana Samuet tiene la fuerza necesaria para acompañar el ritmo y proponerlo también. Las repeticiones sonoras crean una atmósfera general, un contexto, mientras la voz comienza a presentarse. De apoco va comenzando el baile psicodélico de estas cumbias (y algo más) que se hacen notar.

Y con ellos, la “nueva música colombiana”, va invitando a sentir sus ritmos.


Editorial clandestina

Por Nicolas Falcoff

¿De qué nos habla la música? ¿Qué resuena en nuestro interior con cada nota, cada acorde, cada repique del tambor? La música es un lenguaje que trasciende las palabras y a la vez nos define como seres humanos.
Todos los pueblos de la tierra tienen sus cantos, sus danzas, sus toques e instrumentos que marcan identidad. Nuestro continente Americano es un sólido ejemplo del sincretismo que hace surgir lo nuevo a partir del choque, de la mezcla. El proceso iniciado con la conquista y la colonización aglutinó en un mismo territorio geográfico indígenas, negros y blancos representando a su vez tres continentes (América, África y Europa) que en su interacción dieron lugar a nuevas músicas y nuevos ritmos. Dichos modos de expresión cultural sobrevivieron a los diversos intentos de tamización cultural que los colonizadores y sus herederos pusieron en marcha sistemáticamente. Pero siglos despues, está claro que a pesar de sus intenciones no han podido acallar ni eliminar un aspecto nodal de la identidad cultural de los pueblos: La música y la danza continúan vivas.
Siglos de opresión, explotación y marginación no fueron suficientes para silenciar las voces del canto, los golpes del tambor y los pasos de danza que tanto las tribus indígenas como los afrodescendientes mantuvieron vigentes a lo largo de la historia.
Si bien las fronteras se re dibujaron políticamente en el período colonial, al hablar de música esos límites se tornan ficticios e innecesarios. Asi se construye una nueva cartografia que refleja mas bien zonas o regiones culturales y no estados nacionales. Al igual que sucede con el resto de los países de latinoamérica; al desembarcar en Colombia, latitud protagonista de la emisión de hoy, nos encontramso con un amplio abaníco cultural. Cada región tiene bien marcada sus caracteristicas culturales y no es posible ahunar todo bajo un mismo criterio o concepto.
En el caribe colombiano encontramos “cantadoras” que reúnen a los habitantes de sus pequeños pueblos en torno a sus voces. En el pacifico colombiano la marimba de chonta nos habla de un puente vivo con áfrica y en los llanos los rasgos indigenas se conjugan con elementos hispánicos. Quien habla de la historía y de las costumbres de un pueblo, habla de la humanidad entera. La música cuando es de la tierra, es clara, y su idioma no posee fronteras, es universal. Si agudizamos los oídos, podemos percibir el canto de nuestros ancestros, en nuestro interior. Su canto se filtra por cada poro de nuestra piel y así vibramos con cada acorde, cada nota, cada repique. Y nos constituimos, nos identificamos como ciudadanos del mundo.

Sabores Clandestinos (Colombia)

Por Hernán Navarro

La agricultura intensiva del maíz en la región del Altiplano de Bogotá comenzó a realizarse cinco siglos antes de Cristo. Los pueblos originarios denominados Muiscas utilizaban una forma de cultivo en pisos térmicos: realizaban las plantaciones en distintos climas, para de esta manera obtener maíz durante todo el año.
Hay quienes afirman que este producto es originario de las tierras del Perú, Bolivia y Ecuador, así como también de lo Estados Unidos, donde crecía en forma salvaje. Pero la mayoría de los historiadores se lo atribuyen a las tribus mayas. En el Valle de Tehuacán, los arqueólogos encontraron restos de este producto con características diferentes al actual: más pequeño y de menos granos.
Con este producto se realizaron decenas de preparaciones, como la chicha, las tortillas y la arepa, entre otros. Con la llegada de los europeos, estas recetas se fueron enriqueciendo con los productos traídos de su continente, como por ejemplo, los lácteos.
Para preparar la arepa, uno de los productos de supervivencia nativo, las mujeres indígenas molían el maíz con dos tipos de piedras: una cóncava y otra redonda, mientras iban agregándole agua. De esta manera formaban una masa semiuniforme que luego asaban. En algunas regiones, la Arepa formaba parte exclusiva de la dieta de los caciques.
En Colombia, la arepa es uno de los productos más consumidos de la actualidad. También es un alimento masivo en Venezuela, Panamá, Ecuador y Puerto Rico. Inclusive en las Islas Canarias, España.
Existen dos versiones del origen de la palabra arepa. La primera es que proviene del vocablo “erepa”, forma en que una tribu de los caribes (cumanagoto) llamaban al maíz. La otra idea es que su origen coincide con el término “aripo”, una especie de horno que los indígenas utilizaban para cocinar sus tortillas.
Para su elaboración puede utilizarse tanto el maíz blanco como el amarillo. En la actualidad, se consigue la harina en forma industrial.
En un bol, se le agrega al maíz molido agua tibia, una nuez de manteca y sal. Se trabaja hasta que quede una masa uniforme y se realizan bollitos. Pueden rellenarse con cualquier ingrediente, preferiblemente queso. Se aplasta hasta conseguir el grosor de un dedo y se hornea o fríe.

Casos y Cosas (Colombia)

La Candileja
Por Estefanía Abamonte

En épocas de colonia, la cultura colombiana fue resultante de una combinación entre la cultura indígena, la española y la negra. La creación de nuevos pueblos, motivó a que en torno a ellos nacieran nuevos mitos y leyendas que también fueron el producto de diferentes creencias y costumbres. Desde su origen, la intención de éstos ha sido formar y comunicar un código moral y ético a la población, por su puesto heredado de la mano cultural española. Por eso mismo, existen grandes cantidades de mitos y leyendas, que han sido importantes e influyentes en la vida de los colombianos y que han marcado también sus comportamientos y las ideologías que han adquirido.
Muchos de los relatos en los mitos y leyendas incluyen seres sobrenaturales utilizados para imponer el temor heredado de las culturas que ha dejado la colonización. La Candileja es un ejemplo de ellos: responde al comportamiento indebido de la infidelidad, y por otro lado representa el castigo por la violencia. Es una leyenda originaria en los llanos orientales de Colombia, que describe una bola de fuego, con brazos como tentáculos que largan chispas que emiten sonidos chirriantes y zumbidos agudos. Frecuenta los lugares en ruinas, las crecientes de los ríos y los caminos solitarios. La Candileja disfruta de perseguir a los maridos infieles y a los enamorados que andan por mal camino.
La tradición cuenta que hace mucho tiempo, había una anciana que tenía dos nietos a quienes consentía demasiado. Ella encubría todas sus travesuras, tolerándoles hasta las peores conductas y groserías. Se dice que era en realidad ella quien enseñaba a sus nietos a hacer semejantes maldades. El desenfreno fue tan grande que finalmente los dos nietos terminaron quemando viva a su abuela. Desde ese momento, convertida en fuego, paga en este mundo por haber sido tan mala influencia en la crianza de sus nietos. Es así como se identifica también a la Candileja como el mártir de la violencia, que además de perseguir a los hombres, inicia las quemas de los bosques, espanta a los caballos y los jinetes que se aventuran en la noche.

La Champeta

Por M. Emilia Sganga

Desde Cartagena, y en el conjunto del Caribe colombiano, nace la Champeta. Una fusión de ritmos, que encuentra en la base de su origen los soukus de Kinshsa y Brazzaville (géneros clave de la música africana en los años ´70).
La música vuelve a las fronteras borrosas, la ida y venida de ritmos entre África, América y Europa ha originado variados estilos y géneros que han logrado su identificación y representación local. Algunos ejemplos: en Cartagena durante los años ´40 y ´50, la presencia de fuertes barrios de obreros cubanos en las fábricas azucareras será el puntapié para dar origen a la Sexteto Tabalá (grupo de son cubano), para los años ´70, Joe Arroyo se basará en los ritmos afrocaribeños, la salsa y la cumbia de la costa Caribe colombiana, para dar origen al Jaeson y unos años más tarde el público de Cartagena descubrirá artistas africanos como Soukus Stars, Kanda Bongo Man, M´Bilia Bell, entre otros.
Estos caminos abiertos y múltiples permitirán a la Champeta conciliar entre la continuidad de las tradiciones y la ruptura de ellas. En ella el tambor es sustituido por la caja de ritmos, el recuerdo de la esclavitud se hará carne en el relato de la vida cotidiana, la danza y la vestimenta tomará tintes modernos. Lo llamativo de este nuevo género recaerá sobre la representación que aparece tanto en las letras como en los ritmos de una “tradicional música negra”, en la pretensión de mantener un lazo identitario con el continente africano y la “América Negra” (particularmente el pueblo de Palenque de San Basilio, de donde son originarios varios de sus primeros músicos), pero con las modificaciones locales que sean necesarias para las formaciones musicales e identitarias del pueblo de Cartagena. Por lo que rápidamente gana la aceptación de todos los barrios de la ciudad en el formato de una música moderna y urbana. Esta fusión de ritmos configuró una nueva cultura musical urbana en el contexto caribeño, que se consolidó en las barriadas cartageneras a mediados de los años ochenta Algunos de sus principales exponentes son: Edwin Antequera, Sergio Liñan, Milton Torres, Álvaro Zapata, Francisco Corrales, John Gutiérrez Cassiani y Viviano Torres.
Proceso de desterritorialización/ reterritorialización que va del flujo de música africana traída de Europa a la aparición de un ritmo local con sus propias voces, medios de difusión alternativos y productores (en principio) independientes. Lo anterior no supone una institucionalización inmediata de este género, por el contrario la Champeta exacerba y reproduce la marginalización de quienes la escuchan, al mismo tiempo que logra en ellos una identidad común. La celebración del cuerpo, de la sexualidad, del desorden, de la denuncia, de la fiesta y de la comunidad, invierte los valores legitimados, por lo que el rechazo de gran parte del público se vuelve evidente.
Lo contradictorio, o llamativo es que para el año 2001, Sony lanzó un disco que titulo “La Champeta se tomó Colombia”, lo que señala un cambio de dirección en la difusión, el ritmo entra en Bogotá, como en las radios y comienza a mundializarse. Esta especie de “entrada” a nuevos medios y circuitos, será sólo esporádico y evidenciará la intensión de cooptar un ritmo “exótico” para llenar bateas de grandes cadenas disqueras. Esta incipiente aceptación permanecerá luego limitada, el mercado marca sus tiempos y la Champeta poco a poco escapa a ellos, para continuar en la expresión de prácticas locales, manteniéndose en los márgenes de las grandes ciudades.


Instrumentos Clandestinos (Las Maracas )

Por Mario Efrón

Hoy voy a hablar de las maracas, un instrumento tan popular que imagino debe ser conocido en todo el mundo. Por supuesto que sería imposible abarcar en esta columna la increíble variedad de maracas que se pueden encontrar en todo el mundo. Hoy conoceremos una de ellas, las maracas de palo cruzado que se tocan en Venezuela y la región Orinoquía de Colombia.
Este idiófono consiste en una esfera rellena con semillas, atravesada por un palo que hace las veces de mango, por eso su nombre “maraca de palo cruzado”. El cuerpo del instrumento se fabrica con el fruto del totumo que consiste en una especie de calabaza o coco pequeño. Antes de utilizarlo se lo deja secar y se limpia por dentro. Las semillas que se entrechocan en su interior son de capacho, un árbol muy común de la región.
Tuve oportunidad de entrevistar al músico colombiano Jhon Narváez quién nos habla de esta variedad de maracas.


Si bien conocemos este instrumento utilizado sobre todo en la música venezolana, la música que se toca en las zonas fronterizas de Colombia con este país vecino, es muy similar en varios aspectos. Según me contó Jhon, fueros motivos políticos los que llevaron a que la música de esta región, compartida por ambos países, se desarrolle más en Venezuela.


Distintas técnicas de ejecución permiten a los músicos obtener una variedad de sonidos que parece increíble que puedan salir de un instrumento tan simple.
Los nombres de estos sonidos están relacionados con actividades cotidianas. A continuación Jhon nos muestra el ritmo básico del Joropo y dos tipos de sonoridades.


Mediante la combinación de estos sonidos los músicos enriquecen las distintas variantes rítmicas. Escucharemos ahora los tres patrones rítmicos más utilizados en Venezuela y la Región Orinoquía de Colombia.


A parte de ser un excelente músico, Jhon Narváez enseña a tocar este y otros instrumentos colombianos como una flauta traversa tradicional de la cual hablaremos en otro programa. Los cursos se dictan en la “Casona de Colombres”, Ubicada en Colombres 764, ciudad de Buenos Aires. Para más datos pueden comunicarse al 4932-3816.
Ahora escucharemos a Jhon en un solo de maracas donde combina los ritmos y sonoridades de los que nos habló.