Lo que paso en la semana del 4 de diciembre

Tercer programa elegidos por los oyentes


BLUE ASIA Feat: YOICHI IKEDA "Campuhan"
YOSHIDA BROTHERS "Fukaki umi no kanata"
FEMME EST FEMME "Superspy"
PHAM DUY "Canción folklorica vietnamita"
TRAN QUANG HAI "Cola"
Entrevista a Ratnabali temas de su disco "Music from India"
DUI HUA QUIANG "Aria B Kong pan wang qi nan ren wo hao"
WANG LEI "Supervision"

Yoshida Brothers

Por Magali Schwartzman

Es un dúo de músicos japoneses compuesto por los hermanos Ryōichirō Yoshida y Ken’ichi Yoshida. Ryōichirō nació el 26 de julio de 1977 y Ken’ichi el 16 de diciembre de 1979, ambos en Noboribetsu en Hokkaido, Japón.
Son intérpretes de la música tradicional de estilo japonés de Tsugaru-jamisen que se originó en el norte de Japón.
Debutaron en 1999 en Japón, como un grupo que toca el shamisen (instrumento de tres cuerdas).
Su música es una fusión de la percusión rápida y Tsugaru-jamisen estilo occidental, junto con otras influencias musicales regionales. Además de interpretar temas que sólo está en el shamisen, también utilizan instrumentos modernos como la batería.
Poseen cuatro álbumes en su haber. El primer CD llamado “Yoshida Brothers” vendió más de 100.000 copias. Ganaron el "Álbum de Música Tradicional Japonesa del Año"
En 2002, los hermanos realizaron su primera gira titulada "Live Soul" en 30 ciudades.
Al año siguiente, hicieron su debut en los Estados Unidos con el álbum “Yoshida Brothers” y actuaron en Nueva York y Los Ángeles.
Ya para el 2004, lanzaron su segundo álbum “Yoshida Brothers II”, fue un año de significativo ya que tuvieron participaciones de diversos proyectos; un evento de intercambio internacional de Suecia y un comercial de televisión en Japón.
En 2005, los hermanos grabaron un álbum en Los Ángeles, seguido por una gira de la Costa Oeste y un concierto en Hawai. Un año después realizaron una gira por los EE.UU., España y Hong Kong.
En el año 2007, los Yoshida crearon un revuelo en los Estados Unidos, ya que su música fue utilizada en el comercial de TV de la Wii de Nintendo.
Durante el 2008, lanzaron el álbum "Best of Yoshida Brothers".
En 2009 lanzaron “Prisma”. Desde su primer álbum, hasta el último, han sabido atraer a su público.
Los hermanos Yoshida generaron una música dinámica, sensible y refinada.

Pham duy

Por Magali Schwartzman

Es un prolífico cantautor vietnamita nacido el 05 de octubre 1921, en Hanoy. Junto con Van Cao y Trinh Cong Son son considerados como las figuras más exponentes de la música moderna vietnamita.
Pham Duy ha escrito más de mil canciones que se divide en dos períodos distintos: Folk, Corazón, espiritual, profano, y Canciones de la Infancia.
En el Folk registró las imágenes de los vietnamitas durante la lucha por la independencia. En canciones del corazón su objetivo era despertar conciencia de la humanidad, para protestar contra la violencia y la inhumanidad.
Canciones espirituales, Duy, con un carácter Zen, busca la verdad. En canciones profanas aborda las actitudes hipócritas y falsas virtudes.
Su carrera musical comenzó como cantante en el grupo musical ‘Huy Duc’, perfeccionándose en todo el país durante 1943 y 1944. Este grupo después se convirtió en ‘Viet Minh’ durante la resistencia con los franceses.
Luego de un tiempo decidió abandonar el grupo y dejar su propio país, que en ese momento se encontraba controlado por los franceses, y se trasladó al sur de Saigón.
Sus trabajos fueron prohibidos en las zonas controladas por comunistas.
Después de la caída de Saigón, su familia se mudó a los Estados Unidos donde se estableció en Midway City, California.
Su música fue prohibida en Vietnam, durante 1975 y 2005. Pero cada tanto aparecía regularmente en todo el mundo con canciones nuevas como “Nan ti ca”, “Ngục ca” (“canciones prisioneras”) y “Hoang leva”.
La primera vez que regresó a Vietnam fue a fines de 1990, fue recibido con mucha alegría, el gobierno comenzó a bajar las restricciones a sus trabajos.
En la actualidad, muchas de sus canciones han sido autorizadas para circular en Vietnam de nuevo.

Casos y Letras: Tich Nat Hanh

Por  M. Emilia Sganga

Maestro Zen que desde sus obras y su trayectoria de vida nos permite observar una totalidad, y al mismo tiempo nos interpela a que no seamos meros observadores, sino que vivamos cada día como total, prestando suma atención a cada una de las acciones que realizamos. Nuestro cuerpo y el del otro percibidos como uno, sin alejarnos del todo que nos rodea. Evitar la caída en la vorágine temporal moderna, hacernos presentes en cada instante, percibir cada acto como un universo. Este escritor, poeta y trabajador social no se queda en la superficie de ninguna de sus facetas.
Tich Nat Hanh, nació en Vietnam en 1926 y desde muy joven comenzó a transitar el camino de la meditación. Su dedicación y estudios le permitieron abocarse a la docencia, centrando su inclinación meditativa en la aplicación diaria de la atención en cada acto realizado. Desde esta actividad se convirtió en profesor de religión y director de estudios sociales en la Universidad budista de Saigón “Van Hanj”. Al mismo tiempo, creó la Escuela para Jóvenes de Servicio Social, inspirada en el profundo espíritu budista de la no-violencia, siendo la meditación una parte fundamental de sus prácticas.
En 1966, Tich Nat Hanh, recibe una invitación para dar conferencias en Estados Unidos y luego realizar una gira por Europa. Durante sus conferencias describió la difícil situación que estaba atravesando su país, denunció los conflictos políticos manteniendo siempre la defensa por la paz. Fue durante su estadía en París que escribe su libro Vietnam, el loto de un mar de fuego, en el que claramente expone su desacuerdo sobre la intervención militar estadounidense en Vietnam. Dicha publicación fue prohibida en Vietnam, y Tich Nat Hanh no pudo regresar a su país. Desde entonces se exilió en París, y desde allí fundó la Delegación Budista para la paz en Vietnam, que abogaba por la paz en conjunto con organizaciones pacifistas, interreligiosas e internacionales. Desde dicha organización comienza a realizar variadas tareas de contención y amparo para niños refugiados y huérfanos de Vietnam del Sur.
Luego se trasladará a las cercanías de Burdeos, y para 1982 fundará “Plum Village”, una aldea-monasterio centrada en lo que él llama “budismo comprometido”, término acuñado por él en los años ’50, centrado en la atención consciente de la vida diaria, y sobre el que ha escrito más de 60 libros en inglés, francés y vietnamita.

Ser paz - Thich Nhat Hanh (1999)
“Si miras con ojos de poeta, verás claramente que flota una nube en esta hoja de
papel. Sin nube, no habrá lluvia; sin lluvia, los árboles no crecen y sin árboles, no
podremos hacer papel. Para que exista el papel es esencial la nube, si no hay
nube tampoco hay papel. Si miramos más profundamente para realmente
comprender esta hoja de papel, veremos en ella la luz del sol. Sin la luz del sol, el
bosque no puede crecer, de hecho, nada puede crecer, ni siquiera nosotros. Así
pues, sabemos que el sol también está en esta hoja de papel. Y si seguimos
investigando, podemos ver al leñador que cortó el árbol y lo llevó al molino para
transformarlo en papel. Y podemos ver el trigo. Sabemos que el leñador no puede
vivir sin el pan cotidiano, así que el trigo que se convirtió en su pan también está
en esta hoja de papel. Y el padre y la madre del leñador también están. Cuando lo
vemos así, vemos que sin todas estas cosas, esta hoja de papel no podría existir.
Mirando aún con mayor profundidad, vemos que nosotros también estamos en la
hoja de papel, porque cuando la miramos, ésta forma parte de nuestra percepción.
De hecho, podemos decir que todo está aquí en esta hoja de papel: el tiempo, el
espacio, la tierra, la lluvia, los minerales de la tierra, el sol, la nube, el río, el calor.
El universo entero coexiste en esta hoja de papel. ‘Ser’, de hecho, es interser. No
puedes ser por tu mismo, tienes que interser con todo lo demás. Esta hoja de
papel es, porque todo lo demás es. Sin los elementos que no son papel, como la
mente, el leñador, la luz del sol...no habría papel. Siendo tan delgada como es,
esta hoja de papel contiene todo el universo”.


Interrelaciones - Thich Nhat Hanh

Tú eres yo, y yo soy tú.
¿No es evidente que nosotros "inter-somos"?
Tú cultivas la flor en ti mismo,
para que así yo sea hermoso.

Yo transformo los desperdicios que hay en mi,
para que así tú no tengas que sufrir.

Yo te apoyo;
tú me apoyas.
Estoy en este mundo para ofrecerte paz;
tú estás en este mundo para traerme alegría.

Sabores Clandestinos (Japón)

Por Hernán Navarro.

Tal vez haya pocas cocinas con el nivel de estética, sencillez y naturalidad como la japonesa: un culto denominado sappari que significa claro, ligero, simple y ordenado. La base consiste en utilizar productos frescos y de estación –lo que se llama kisetsukan- exponiendo un maravilloso equilibro de sabores, colores y aromas para disfrutar la comida a través de los sentidos.

Una de las características particulares de la gastronomía nipona es la clasificación de las comidas, discriminadas según el método de cocción. Por ejemplo, a las preparaciones grilladas se las denomina yakimono; el gohan es el nombre elegido para los arroces; para las elaboraciones hervidas se utiliza la palabra mushimono; el nabemono es el guiso preparado en cazuelas; el agemono los fritos y, por último, el sashimi: denominación clásica para llamar a aquellos pescados y mariscos que no llevan cocción al fuego.

El libro Nihon Shoki del año 720 es la primera referencia de la cocina japonesa, donde se cuenta una historia relacionada con un emperador que ordena la elaboración de dos recetas a base de ostras y pescados en honor a un guerrero muerto en combate. Aunque se sabe que mucho antes, en la era Joumo (16.500 a 3000 años antes de Cristo) ya se consumía el arroz.

En la antigüedad, la cocina de Japón estaba influenciada exclusivamente por China. Luego, como todas las culturas del mundo, se vio intervenida por las ideas de Occidente, más precisamente de los portugueses. La influencia de Portugal se hace presente principalmente en una de las preparaciones tradicionales del archipiélago: el tempura.

Esta receta tiene sus orígenes a principios del siglo XVII, principalmente durante el fin de la Era Azuchi Momoyama (1588 - 1603) y en el comienzo de la Era Edo (1603 – 1867), cuando los barcos portugueses llegaron a la isla y dieron comienzo a la influencia occidental. Los nuevos marineros contribuyeron al consumo de alimentos rebosados y fritos, dejando de lado la idea japonesa de comer los pescados crudos. El bizcochuelo, denominado kasutera, también fue un aporte de origen lusitano, así como también los productos asados a la parrilla.

En la Era Edo, además de popularizarse el azúcar, se generó un boom cultural, y el arte culinario japonés vivió el primer gran momento. Una buena parte de la sociedad empezó a disfrutar de platos como el tempura y el sushi, vendidos en los negocios callejeros llamados yatai.

Durante la Era Asuka, del 500 al 800, llegó desde el gigante asiático y Corea, el té junto a la cocina vegetariana, de la mano de los budistas. Poco tiempo después, debido a la casta samurái, esta costumbre naturista vivió su principal desarrollo. Durante el 1336 y el 1573, en la Era Muromachi, las recetas a base de derivados de la soja lograron su mayor difusión, mientras que se establecieron las conductas en la mesa.

Varios son los productos que enriquecen esta gastronomía, hoy reconocida en todo el mundo. En cualquier país del planisferio pueden encontrarse restaurantes específicos de comida japonesa, sin nombrar las grandes influencias que fue expandiendo a lo largo del mundo. Perú, cocina exquisita sin lugar a dudas, absorbió muchos tópicos del arte culinario del Japón. En otra oportunidad seguiremos ahondando en este extraordinario mundo de la cocina nipón.